
Eres cirujano, o fontanero, o programador. Sufres un accidente o una enfermedad neurológica que te impide volver a ejercer tu profesión para siempre. Tienes un seguro de vida que contrataste online por muy poco dinero. Envías los papeles del Tribunal Médico (INSS) esperando recibir los 150.000 euros asegurados. La aseguradora te deniega el pago.
El diccionario forense: Total vs. Absoluta
La inmensa mayoría de las reclamaciones denegadas en seguros de vida vienen de la confusión de estos dos términos:
Incapacidad Permanente Absoluta (IPA): Estás inhabilitado por completo para realizar cualquier profesión o trabajo.
Incapacidad Permanente Total (IPT): Estás inhabilitado para realizar tu profesión habitual, pero podrías dedicarte a otra cosa. Si eres cirujano y pierdes movilidad en las manos, te darán la Total (no puedes operar), pero te dirán que puedes ser profesor o administrativo.
El agujero de las pólizas low-cost
Las aseguradoras baratas o bancarias solo incluyen la Invalidez Absoluta (IPA). Es decir, solo te pagan si quedas en un estado de salud gravísimo, prácticamente dependiente.
Si te conceden la Total (IPT), pierdes tu trabajo, tus ingresos caen en picado, pero el seguro de vida no te pagará ni un euro porque, técnicamente, "podrías buscar otro trabajo".
El blindaje profesional
Cuando estructuramos una póliza de Vida Riesgo en nuestra agencia en Murcia, analizamos tu profesión. Para autónomos, profesionales liberales o trabajadores especializados, siempre recomendamos incluir (o valorar) la garantía de Incapacidad Permanente Total para la Profesión Habitual. Si no puedes volver a hacer tu trabajo, recibes el capital íntegro para rehacer tu vida.
Qué comprobar
Abre las condiciones de tu seguro de vida. Busca la palabra "Absoluta" o "Total". Si solo pone Absoluta, estás jugando a la ruleta rusa con tu futuro laboral.


