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Abrir una "libreta de ahorro" a tu hijo no sirve de nada: Cómo garantizar su futuro universitario

Abrir una "libreta de ahorro" a tu hijo no sirve de nada: Cómo garantizar su futuro universitario

Abrir una "libreta de ahorro" a tu hijo no sirve de nada: Cómo garantizar su futuro universitario

Pago de la matrícula universitaria o el primer coche gracias a un seguro de ahorro infantil Allianz Junior.
Diferencia de rentabilidad y seguridad entre una cuenta bancaria infantil y un seguro de vida-ahorro Junior.
Pago de la matrícula universitaria o el primer coche gracias a un seguro de ahorro infantil Allianz Junior.

Acabas de tener un hijo y haces lo que hacen todos los padres: vas al banco y le abres una "Cuenta Infantil". Cada cumpleaños o comunión, le metes dinero en esa cuenta para que cuando cumpla 18 años pueda pagarse la universidad, un máster o su primer coche.

Estás cometiendo dos errores financieros graves:

  1. El banco te está dando un 0% de rentabilidad. La inflación se está comiendo el valor del dinero de tu hijo durante 18 años.

  2. Si mañana tú sufres un accidente fatal y falleces, la cuenta del banco dejará de recibir ingresos, y el futuro universitario de tu hijo quedará destruido.

El blindaje doble: Allianz Capital Junior

Las libretas infantiles son un producto obsoleto. La herramienta financiera correcta es un Seguro de Vida-Ahorro Infantil, comercializado como Allianz Capital Junior.

¿Por qué es infinitamente superior a un banco?

  1. El dinero crece (Interés Garantizado): No es una hucha muerta. Allianz garantiza por contrato un crecimiento anual del dinero aportado, asegurando que cuando el niño cumpla 18 o 21 años, tenga una rentabilidad acumulada.

  2. El "Seguro de Orfandad": Esta es la clave del producto. Como es un seguro de vida a nombre del padre o madre, si el progenitor (el que paga las cuotas) fallece o sufre una invalidez absoluta, el plan no se cancela. Allianz asume el pago de las cuotas restantes hasta que el hijo alcance la mayoría de edad, garantizando que recibirá el dinero pactado (por ejemplo, 30.000€) para ir a la universidad pase lo que pase.

No le regales a tu hijo una cuenta corriente vacía. Regálale un contrato blindado que garantice su educación, estés tú presente o no.