
Octubre. Se acaba la temporada. Sacas tu lancha del agua mediante travelift y la dejas sobre calzos en la marina seca de un puerto o en un garaje industrial cerrado. "Como no navega, no hay riesgo", piensas. En enero te llaman: ha habido un incendio en la nave, o te han forzado la cabina y han robado toda la electrónica de navegación.
La falsa sensación de seguridad en tierra
Muchas pólizas de aseguradoras de saldo limitan las coberturas exclusivamente al periodo en que el barco está a flote o navegando. O introducen cláusulas abusivas que exigen medidas de seguridad extremas (vigilancia armada 24h) si el barco pasa el invierno en una explanada. Si te roban los equipos electrónicos (GPS, emisora) mientras el barco hiberna, buscarán la forma de rechazar el siniestro.
Protección 365 días: A flote, en seco y en tránsito
El mar no es el único lugar donde ocurren los siniestros. La póliza náutica integral de Allianz asegura la embarcación de manera continua. Esto incluye la protección frente a incendio, robo y daños meteorológicos tanto si el barco está fondeado, atracado, durante las delicadas maniobras de botadura e izado (las grúas del puerto), como cuando se encuentra en situación de invernaje en seco o siendo remolcado por carretera.
La recomendación clave
Asegúrate de que tus accesorios principales (motor fueraborda auxiliar, balsa salvavidas, electrónica) estén expresamente declarados en la póliza y que la cobertura de "Robo" no se suspenda cuando la embarcación toca tierra.


