
Es campaña de Navidad (o pleno agosto en hostelería) y contratas a dos repartidores de 23 y 25 años para cubrir los picos de demanda. Les das las llaves de las furgonetas de la empresa. Ese mismo viernes, uno de ellos tiene un accidente grave por alcance en una rotonda y destroza el frontal del vehículo.
Llamas a la compañía de seguros (tienes una póliza individual estándar que hiciste hace años). El tramitador te dice: "El conductor declarado en esta póliza es usted, que tiene 45 años y 20 de carné. El conductor que ha chocado tiene 23 años. El siniestro está excluido o se aplicará la regla de equidad". Te acaban de dejar solo con una factura de reparación de miles de euros.
La pesadilla de la rotación de personal
Las pólizas de coche normales exigen nombres y apellidos. Si tienes mucha rotación de empleados o los trabajadores se intercambian constantemente los vehículos de la nave según el turno, estar llamando a tu aseguradora cada lunes para "dar de alta y de baja conductores" es inasumible. Y si se te olvida, el riesgo financiero para la empresa es letal.
La solución: Conductores Innominados
La característica más potente de un Seguro de Flotas Corporativo es que elimina los nombres propios. Las pólizas de flotas de Allianz trabajan con el concepto de Conductores Innominados.
Esto significa que aseguramos la flota para "Cualquier empleado de la empresa que posea el carné en vigor y supere la edad/experiencia mínima pactada en el contrato" (por ejemplo, mayores de 25 años y 2 años de carné). Con esto, da igual si el conductor entró a trabajar en tu empresa ayer por la mañana. Si cumple los parámetros legales del contrato, coge las llaves y está automáticamente cubierto al 100%, sin burocracia ni preavisos.
La recomendación
Nunca dejes que un empleado nuevo arranque un vehículo de la empresa sin haber revisado primero qué conductor aparece declarado en tu recibo del seguro.


