
Tus padres están jubilados y deciden irse de vacaciones 15 días a Roma, o visitar a tu hermana que vive en Londres. Ocurre una desgracia y tu padre fallece de un infarto. Además del shock a miles de kilómetros de casa, descubres que subir un féretro a un avión comercial para traerlo de vuelta a Murcia exige ataúdes especiales de zinc, salvoconductos consulares, certificados de sanidad exterior y un billete de avión que cuesta entre 3.000 y 6.000 euros.
La pesadilla consular y logística
Si no tienes un seguro con garantía de repatriación, la familia debe coordinarse con el consulado español en el extranjero, buscar a distancia funerarias internacionales que preparen el cuerpo según la normativa IATA, y pagar toda la operación por adelantado. Las familias pueden tardar semanas en conseguir traer de vuelta a su ser querido.
Cobertura de Traslado Nacional e Internacional
La póliza de Decesos de Allianz incluye por defecto el traslado nacional e internacional del finado. No importa en qué parte del mundo ocurra (en un viaje inferior a 60 días), la maquinaria logística de la compañía se activa:
Coordinan con la embajada y las autoridades sanitarias del país extranjero.
Asumen el sobrecoste del ataúd de zinc especial.
Pagan el vuelo o traslado por carretera del cuerpo desde el lugar del fallecimiento hasta el cementerio de Murcia.
Libre Elección de Cementerio en España
Incluso dentro de España, si resides en Murcia pero quieres ser enterrado en el panteón familiar de tu pueblo en Jaén o en Galicia, la póliza asume el traslado por carretera sin cobraros ni un euro extra en peajes o kilometraje de coche fúnebre.
El resumen
Revisa las condiciones de tu seguro. Si tu póliza de decesos solo cubre el entierro en "la localidad de residencia", cualquier fallecimiento en la carretera o de vacaciones se convertirá en una ruina económica para tus hijos.


