Empresas
Un ciberseguro cubre los costes de un ataque informático o una fuga de datos: peritaje forense, notificación obligatoria a los afectados, sanciones de protección de datos, pérdida de facturación por la caída de sistemas, e incluso el rescate en caso de ransomware. Cualquier negocio con datos de clientes o pagos online está expuesto, no solo las grandes empresas.
EJEMPLO PRÁCTICO
Un ataque de ransomware bloquea el sistema de facturación de una pyme durante una semana: el ciberseguro cubre tanto el rescate (si se decide pagarlo) como la facturación perdida durante la caída.
