
Eres un transportista autónomo de Murcia y llevas 80.000 euros en componentes electrónicos o fruta hacia Alemania. Sufres un reventón de neumático, pierdes el control y vuelcas en la autopista. El camión es siniestro total y la mercancía queda inservible. Llamas a la aseguradora y te confirman que te pagan el valor del camión porque lo tenías a "Todo Riesgo". Te relajas. Al mes siguiente, tu cliente te interpone una demanda exigiéndote los 80.000 euros de su mercancía destruida. La aseguradora de tu camión se lava las manos. Te acaban de arruinar.
El error del transportista novato
El seguro del camión (incluso el Todo Riesgo más caro) asegura la chapa, el motor y la cabina. Jamás asegura lo que llevas en el cajón trasero. La mercancía no es tuya, es del cliente, y bajo la ley (LOTT en España o convenio CMR en internacional), tú eres el responsable de que llegue intacta.
La Responsabilidad Civil de la Carga
Para blindarte frente a este vacío legal que quiebra empresas de transporte cada año, necesitas contratar una póliza paralela e independiente: el Seguro de Mercancías LOTT/CMR. En Allianz, esta póliza se encarga de indemnizar al propietario de la carga si tú, como transportista, tienes un accidente, te roban el camión en un área de descanso, o la mercancía sufre daños por una avería del equipo de frío.
La comprobación vital
Si subes mercancía de terceros a tu camión y en tu guantera solo tienes el recibo del seguro obligatorio del vehículo, estás a un volantazo de perder el patrimonio de toda tu vida.


