
Tienes un piso precioso en el centro de Murcia o en La Manga que alquilas por semanas en Airbnb. Un turista alemán resbala al salir de la ducha, se rompe la cadera y tiene que ser operado de urgencia en España. Su abogado te manda una reclamación por daños y perjuicios de 40.000 euros.
Tranquilo, tienes seguro de hogar, ¿verdad? Llamas a tu aseguradora y la respuesta es demoledora: siniestro rechazado.
La línea roja: De vivienda a negocio
El mayor error de los anfitriones turísticos es la "Inexactitud en la Declaración del Riesgo". Un seguro de hogar para "vivienda principal" o "secundaria" cubre los riesgos de tu familia y tu vida privada. En el momento en el que cobras una tarifa por noche en una plataforma, tu piso deja legalmente de ser una casa privada y se convierte en una actividad comercial.
Las aseguradoras baratas excluyen sistemáticamente cualquier responsabilidad derivada de actividades lucrativas, comerciales o de hospedaje. Para ellos, no ha habido un accidente en una casa; ha habido un accidente en un negocio no declarado.
Responsabilidad Civil del Explotador Turístico
La solución no es rezar para que tus huéspedes no tropiecen. La solución técnica es cambiar el tipo de póliza.
En Allianz, cuando emitimos un seguro de Hogar Turístico, declaramos expresamente el uso vacacional de la vivienda. Esto activa una cobertura fundamental: la Responsabilidad Civil de la Actividad de Alquiler. Si un inquilino de fin de semana sufre daños personales por un defecto en tu piso (una silla que se rompe, un resbalón), nuestros abogados te defienden y la póliza asume las indemnizaciones por las que seas civilmente responsable, sin excusas de "negocio no declarado".
Comprobación de 10 segundos
Mira tu recibo del seguro actual. Si en el apartado "Uso de la vivienda" pone "Secundaria" y no "Uso Turístico" o "Alquiler Vacacional", tu seguro es actualmente un papel mojado.


