
El juez te da la razón y ordena el lanzamiento (desahucio) del inquilino que llevaba 8 meses sin pagar. Entras al piso con el cerrajero y la policía. Lo que encuentras te hiela la sangre: los marcos de las puertas están arrancados, han taponado las tuberías con cemento y la encimera de la cocina está partida por la mitad a mazazos. Es la clásica venganza del moroso. Llamas a tu seguro de hogar tradicional y te deniegan el siniestro.
El gran agujero negro de los seguros básicos
Hay una exclusión universal en todos los seguros de hogar genéricos: No se cubren los daños causados intencionadamente (dolo) por el asegurado, sus familiares, o las personas que convivan legalmente en la vivienda.
Como tú le firmaste un contrato de alquiler, el inquilino es el ocupante legal. Si él destroza la casa a propósito, un seguro normal lo considera un conflicto privado entre vosotros, no un accidente cubierto.
La cláusula de Vandalismo del Inquilino
Asegurar un piso de alquiler con un seguro de "vivienda habitual" es un error grave. Necesitas un producto diseñado para el arrendador.
Las pólizas superiores de alquiler de Allianz anulan esta exclusión explícitamente mediante la cobertura de Actos Vandálicos del Arrendatario. Si al recuperar la posesión de la vivienda (tras el desahucio o abandono) descubres destrozos malintencionados en el continente (paredes, puertas, tuberías fijas) o en el contenido asegurado (electrodomésticos y muebles de tu propiedad), la aseguradora perita el daño y te indemniza los miles de euros que cuesta reformarlo.
Qué comprobar
Llama a tu aseguradora y pregúntales: "¿Si el inquilino me arranca las puertas a propósito, me lo pagáis?". Si titubean, o te dicen que debes reclamárselo judicialmente a él, cambia de póliza.


