Generales
La prima neta es lo que realmente cuesta tu cobertura, antes de impuestos y recargos. La prima total es lo que acabas pagando de verdad: la prima neta más el recargo del Consorcio de Compensación, el impuesto sobre primas de seguros y otros conceptos legales. La diferencia explica por qué el recibo final siempre es algo más alto que el precio puro del riesgo.
EJEMPLO PRÁCTICO
Tu prima neta es de 300 euros, pero al sumar el recargo del Consorcio y el impuesto sobre primas, la prima total que realmente pagas ronda los 340 euros.
